Aumentó la matrícula en escuelas públicas y sus comedores están al límite

Viernes 24 de mayo de 2019 | 06:30hs.
Esteban Bueseck

Por Esteban Bueseck interior@elterritorio.com.ar

“Tenemos una hermosa cocina pero no tenemos alimentos”, sintetizó Estela Mary Sosa, directora de la Escuela N° 645 “Ejército Argentino” de Posadas. La frase cobra más fuerza si se tiene en cuenta que quienes son los destinatarios de esos alimentos a los que refiere son niños del establecimiento de enseñanza primaria, para quienes el desayuno y el almuerzo en el grado son sus principales comidas.
“La mayoría de nuestros alumnos viene de villas de emergencia que están acá cerca. De las chacras 181, 178 y 179”, detalla la educadora. Pero el panorama no es exclusivo de esta institución sino que se repite a lo largo y ancho de toda la provincia. El problema central se basa en que los fondos que llegan desde Desarrollo Social de la Nación para los establecimientos de la provincia están congelados desde hace años y con la inflación disparada de los últimos tiempos los directivos de cada colegio deben hacer malabares para alimentar a los niños.
Además, las escuelas públicas incrementaron su matrícula este año aproximadamente en un 20 a 30% dependiendo de las zonas geográficas. “Tenemos datos parciales de algunas instituciones de gestión estatal que vieron incrementada su matrícula, pero todavía no está el dato final porque los directivos están cargando al Legajo Único del Alumno (LUA) la matrícula de cada establecimiento, así que por esos datos parciales hay movilidad de la escuela privada a la pública. Y el argumento es el mismo, las dificultades de las familias para afrontar el compromiso de la cuota”, afirmó en diálogo con El Territorio Ivonne Aquino, ministra de Educación de la provincia.
Por otra parte, constató lo que verificó este medio en recorrida por diversos centros educativos: “El convenio que se firmó con Desarrollo Social de Nación contiene exactamente las mismas características y condiciones que el año pasado, es decir, los montos que envían se mantienen iguales. En este momento las partidas están llegando, de todas maneras en caso de que no lleguen, la Provincia compensa para garantizar el servicio de comedor en las 1.400 escuelas que tienen distintas modalidades de este servicio vigente en Misiones”.
Todas las instituciones visitadas por este matutino señalaron que están absorbiendo alumnos de privadas y eso complejiza aún más la situación. “Desde el año pasado a los chicos no podemos darle fruta. Sólo le damos leche y un guiso de arroz, fideo o polenta. Y es muy triste sostener una modalidad así”, contó Sosa al tiempo que sostuvo: “Si bien este año nos están pagando en tiempo y forma, con 45.000 pesos por mes para 250 niños no nos alcanza”.
En la Escuela 813 “Riberas del Paraná” el panorama es similar. Hace tiempo no se habla más de postre y buscan sostener el desayuno y almuerzo. “Tenemos la misma partida pero este año al menos nos están pagando a término. Y nos dijeron, de palabra, que ahora vendrá un aumento”, comentó la directora Mónica Esquelcio. 
Además coincidió que ante el contexto de inflación y pérdida del valor real de los salarios “nosotros estamos absorbiendo a alumnos de una montón de escuelas privadas de la zona”.

De crisis y oferta

Griselda Acuña

Por Griselda Acuña interior@elterritorio.com.ar

No es una novedad, menos en tiempos de crisis de valores, que la escuela cumple con la función de contener. La escuela resiste al avance de los flagelos como la droga y la violencia, y a la vez, contiene a los niños que, muchas veces, encuentran allí la única oportunidad de acceder a un plato de comida.La escuela pública vuelve a ocupar un rol crucial, luego de años de un crecimiento sostenido de la gestión privada. Según datos oficiales, en 2018 volvió a subir la cantidad de alumnos en las primarias públicas en el país. En concreto, de año a año, se sumaron 1.828 estudiantes a la gestión estatal. El contexto económico influye en la elección de los padres al momento de buscar un banco. Pero más allá de pensar con el bolsillo, es justo esbozar otros factores como la diversificación de la oferta, al menos en Misiones. Por ejemplo los talleres de la Escuela Sale del Aula (ESA) y la fuerte apuesta a la innovación tecnológica y la robótica en la planificación docente.

 


Padres ayudan y donan alimentos de sus chacras

En San Pedro funcionan comedores escolares en los establecimientos de jornada completa. Así, ante el contexto económico actual es notable la necesidad de brindar estos alimentos a los alumnos que, en muchos casos van sin ingerir otras comidas en sus casas.
Son seis las escuelas que reciben fondos para el comedor y cocinera mientras que las 30 escuelas primarias restantes reciben dinero para el desayuno y merienda. Según se conoció recién en la partida a cobrar para mayo contarían con un aumento en el presupuesto.
“En nuestro caso, haciendo bien los números, alcanza para que los niños reciban el desayuno y merienda, hambre siempre tienen, la matrícula se mantiene y lo que notamos, y está muy bueno, es que en estos tiempos difíciles las familias comenzaron a construir huertas para obtener alimentos”, indicó la directora de la Escuela 904 de Puerto Argentino I.
En el caso de los establecimientos que cuentan con almuerzo lo enriquecen solicitando colaboración con verduras, mandioca y zapallo a los padres que cuentan con chacra y buscan que las comidas sean variadas. “En nuestra escuela alcanzan los fondos, administrando de forma correcta, por ahí pedimos algunos alimentos y algunos establecimientos colaboran, como así también algunos padres, los chicos no dejan la comida y notamos que estos últimos tiempos vienen con más hambre”, señaló Irma, directora de la Escuela de Jornada Completa de Tobuna.
En algunos casos debieron realizar algunos cambios en lo que respecta a la compra diaria de lo que se servirá, por ejemplo ofrecer frutas una vez por semana por el costo de las mismas. Ante este panorama los directivos buscan precios y ofertas para brindar calidad, variedad y alimentos nutritivos. Entre las opciones para merienda y desayuno se encuentran leche, café con leche, mate cocido, té, arroz con leche y pan con dulce.
Por su parte, en Montecarlo, muchas familias deciden cambiar a sus hijos de las escuelas privadas por no poder afrontar cuotas. En esta localidad hay tres instituciones privadas y las demás son públicas. La Escuela 254 es una de las públicas de nivel primario que más alumnos tiene, llegan a casi 700 entre primer y séptimo grado. “Este año tuvimos muchísima demanda y en lo que va del año alrededor de 30 alumnos se cambiaron a nuestra escuela. Vienen de privadas, sabemos más que nada que es porque los padres no podían seguir pagando las cuotas”, sostuvo Angélica Báez, directora de la institución.
En lo que respecta al Instituto Carlos Culmey, el apoderado legal, Norberto Weigerstorfer, comentó que ellos lograron mantener el número de estudiantes: “Aumentamos la matrícula considerablemente con alumnos nuevos. Pero hay que considerar que tenemos una cuota relativamente baja comparándola con otros institutos de gestión privada”.

El hambre más urgente

En la provincia hay 1.400 escuelas dentro del Programa Nacional de Seguridad Alimentaria ‘El hambre más urgente’; de ese total Misiones aportó en 2018 más del 85 por ciento del presupuesto total del programa. De esta manera, el Estado misionero cubre los fondos de 1.200 escuelas con alrededor de 150 millones de pesos, quedando a cargo del estado nacional otras 200 instituciones.Sobre cómo se reparte el dinero nacional, se sabe que se trata de partidas de cinco millones de pesos por mes que deben remitirse a la provincia para asistir a 200 comedores escolares que dependen de la Nación. En tanto, el Estado provincial realiza un desembolso de 12 millones al mes para asistir a comedores de 1.200 escuelas. Además desde 2016 no se aumentan los fondos nacionales pese a la inflación acumulada mes a mes.


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